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En esta sección nos ocuparemos de presentarle las opciones culinarias más características del país. Argentina es mundialmente conocida por su carne, pero ésa no es la única especialidad del país. A continuación expondremos las opciones más interesantes para descubrir. Aclaremos que en Argentina, a diferencia de otros países, los horarios de las comidas son altamente variables: lo normal es almorzar a la una del mediodía y cenar a las nueve de la noche, pero nada impide que se almuerce a las tres y media y se cene a las doce de la noche.
Asado: si bien esta comida no es de origen argentino, sí lo es su forma de preparación: el salado de la carne, el tipo de fuego a base de carbón vegetal, la variación de temperatura y el chimichurri (preparación que se le agrega a la carne). El típico asado argentino comienza a servirse con chorizos, salchicha parrillera y morcillas y se lo acompaña con papas fritas a la provenzal y con ensalada. Luego se sirven achuras: molleja, chinchulín, riñón y tripa gorda. Finalmente, llega la carne en sus diferentes cortes: primero tira de asado y luego el vacío, con posibilidad de un corte más. Algunas veces se come pollo aunque sin reemplazar a la carne.
Charqui: palabra derivada del quechua que significa “seco”. Es una tira de carne expuesta al sol durante varios días para que se seque. Era el alimento del gaucho porque éste debía andar varios días y necesitaba cargar con comida que no se pudra.
Locro: es uno de los platos más característicos de la comida Argentina. El locro es un guiso que se prepara con trigo o maíz molido, chorizo, porotos, zapallo, batata y carne de cerdo. Antes de servirlo se le agrega una preparación de cebolla, tomate, ají picante y pimentón que le da un toque especial. Este guiso se come en toda la Argentina.
Empanadas: constan de una tapa que envuelve el relleno. Se cocinan al horno o se fritan. Las empanadas clásicas son de carne, aunque son de lo más comunes las de jamón y queso, verdura, pollo y choclo. Cada provincia tiene su manera particular de prepararlas. Salta: con papas, cebolla de verdeo, pasas de uva, huevo y aceitunas. Tucumán: se hacen fritas con cebolla de verdeo y cebolla blanca, huevo y pasas. Córdoba: con papas, morrones, aceitunas, pasas de uva, huevo y con azúcar. Catamarca: con papas, pasas de uva, aceitunas (generalmente, verdes) y ajo.
Humita en chala: es una salsa espesa a base de choclo, tomate, leche, ají, cebolla y pimentón que se coloca dentro de la hoja de chala. Luego se atan las hojas con los hilos de la chala formando un paquete que se cocina en agua salada.
En Argentina es muy común terminar las comidas con un postre. No es nada raro que éste sea helado o flan, pero aquí nos ocuparemos de los postres tradicionales del país.
Vigilante: combinación de queso fresco y dulce de batata. El dulce puede tener chocolate.
Alfajores: dos tapas de masa rellenas con dulce de leche o dulce de fruta y cubiertas de chocolate o baño azucarado blanco. El dulce de leche consiste en la cocción lenta del azúcar y la leche hasta que lleguen a la consistencia deseada.
Pastelitos: masa hojaldrada rellena de membrillo.
Chipá: pan a base de queso y harina de mandioca.
Finalmente, para terminar el recorrido culinario por Argentina, no podemos olvidarnos del vino. El vino es la bebida típica que acompaña las comidas de este país. Los vinos argentinos son considerados de los mejores del mundo junto con los franceses. Los más exclusivos y deseados son los provenientes de los viñedos de Mendoza. En esta provincia andina se realizan los “wine tour” que consisten en recorrer las mejores bodegas mendocinas y degustar sus deliciosos productos.
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